Un recorrido por la historia del arte puede entenderse como un viaje a través de las múltiples formas en que la humanidad ha buscado expresar sus emociones, ideas y visiones del mundo. A lo largo de los siglos, tanto el paisaje como la figura humana han servido como vehículos esenciales para esa intención expresiva. Desde las primeras representaciones rupestres, donde la figura se plasmaba con una mezcla de simbolismo y necesidad ritual, hasta las complejas composiciones del Renacimiento que buscaban capturar la belleza ideal y el equilibrio, el arte ha sido un reflejo constante de la evolución cultural y espiritual de cada época.